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  1. Tres preguntas de rigor

    sábado, 3 de enero de 2009

    Vuelta a casa por Navidad. Encuentros con gente que hace años que no te ve. Encuentros con entidades. Mucho cava y turrón. Envolver regalos ajenos. Que me confundan con mi madre unas tres veces y que se repitan tres preguntas. A veces, agrupadas en pares, a veces no, pero siempre igual de incómodas.

    Pregunta 1: y tú, ¿ya acabaste la carrera?
    Lo que respondo: sí señora, hace más de tres años.
    Lo que me gustaría responder: sí, señora, que su hija tarde cinco años en terminar Nutrición y dietética no significa que todos seamos tan lelos.

    Pregunta 2: ¿y qué era lo que habías estudiado?
    Lo que respondo: traducción e interpretación
    Lo que me responden: ¡ahhh! Interpretación...tu padre no me había dicho que querías ser actriz. Pensaba que estudiabas idiomas.
    Lo que vuelvo a responder: sí, eso. Cuando hay reuniones de políticos o conferencias y se ponen unos cascos en la cabeza, eso es interpretación (demostrado: es la única forma de hacerme entender).

    Es entonces cuando me dan ganas de lanzar zapatos. En realidad, de tirarles unas Dr. Martens con punta de acero que tengo en casa. Son rojas; la sangre se disimula bien.

    Pregunta 3 (ahora viene cuando la mata): entonces, ¿cuántos idiomas dices que hablas?
    Lo que respondo: pues...bien, inglés, algo de francés y estudié un poco de árabe e italiano.
    Lo que me responden: vamos, que en realidad inglés sólo, porque chapurrear, chapurreamos todos alguno.
    Lo que me gustaría responder: hablo cinco, como Anne Igartiburu: inglés, francés, italiano, alemán y vasco. Aunque ahora me he puesto con el japonés y el turco, porque tengo facilidad, ya ve. Y usted, que yo sepa, no habla bien ni el extremeño.

    ¿Por qué hay gente que sigue sin saber de qué va la traducción? No estaría mal que se plantearan cómo puede Bruce Willis hablar español, por qué Mario y Luigi nos dan instrucciones que entendemos y cómo tienen huevos a enterarse cuando se juntan en la ONU.

    Éste post va para mi under-sister, que pronto empezará un curso de inglés. Suscribíos al blog, que es gratis...Besos

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  2. El cazador cazado

    miércoles, 31 de diciembre de 2008

    Es día 31 de diciembre. El año agoniza así que dejaremos las presentaciones para otra ocasión.

    En mi particular maratón de series anglosajonas, le ha tocado el turno este mes a "Weeds". El argumento engancha a pesar de su aparente sencillez y los capítulos de media hora contribuyen a su éxito. Una madre joven y viuda, que todos recordamos como protagonista de "Tomates verdes fritos", se convierte en "camella" de un barrio yanqui adinerado para hacer frente a sus gastos. Además, están sus dos hijos adolescentes, una criada mexicana, un cuñado bala perdida y una vecina con un humor bastante ácido. Sin olvidarnos de los negratas buenos que le pasan la droga y sus compradores habituales. Ante la tele, intento no pensar pero nunca lo consigo. Intento no buscar donde no hay pero es que salta a la vista (o mejor, al oído).

    Así que me relajo, olvido todo lo que he estudiado y dejo que pasen ante mí lindezas de gran calibre:

    Un capítulo piloto titulado "No puedes perderte al oso". En él vemos como los hijos de Nancy (la "camella") charlan sobre una serie de cazadores que se enfrentan a un oso tan grande que es imposible fallar (de ahí el "miss" que "traducen" por "perder"). Repiten tres o cuatro veces que no se puede fallar matando animales de ese tamaño.

    Un tipo al que denominan "comediante" (humorista, en realidad) porque siempre dice tonterías en las reuniones de ex-fumetas.

    Y a la tercera va la vencida. Había pensado en apuntar en una libreta todos los errores y expresiones chirriantes hasta que aparece Pepito Grillo. Me dice que piense en el esfuerzo que supone traducir con tanto slang de por medio, en los plazos asfixiantes, en trabajos forzados sin paga extra por nocturnidad y en otras mil excusas que forman parte del día a día de un traductor. Pero a mí lo que me apetece es ser mala y preguntarme qué coño hago escribiendo la primera entrada de un blog mientras otros ganan dinero por traducir medio mal lo que otros podríamos hacer medio bien.

    PD. Sé que abuso de las comillas pero me da igual

    ¡Feliz 2009!

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