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Perrito librepensador
martes, 27 de abril de 2010
Ahora que tengo perro y no puedo salir si ladra y molesta a los vecinos, ahora que lo que más me preocupa es perder todas mis zapatillas y que la gente piense que quiero suicidarme porque llevo las muñecas llenas de cortes y arañazos, ahora que sé lo que es quitar una garrapata... recuerdo con tristeza el que será el último concierto al que vaya esta primavera. He redactado una crónica para los amigos de Territorio Macondo y, de aquí a nada, puede que encuentre guardería para dejar al cachorro Moses este verano, porque creo que en los festivales no aceptan mascotas.PlayPublicado por Playmobil en 11:02 | 6 comentarios |
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Confesiones a media tarde
viernes, 16 de abril de 2010
Confieso que no me gusta el chocolate Lindt.Reconozco que Joe Crepúsculo me parece un timo.Declaro que si alguien (excepto Lau y Sonia) me cuenta que le gustan más los gatos que los perros empiezo a mirarle de forma distinta.Afirmo que los dibujos y la futura cabecera del blog no son míos.Cuento con tristeza que no he asistido nunca el mejor festival de música indie de mi tierra. Y que el motivo de la última declaración de este post es intentar ir de gorra este verano.Anticipo que un día voy a crear un grupo de Facebook para admiradoras de mi amigo Alfred.Confieso que no he leído Rayuela, aunque me encante un grupo que se llama como uno de sus personajes. Y como tampoco he leído Cien años de soledad, para resarcirme virtualmente, las crónicas musicales las podréis leer ahora en el espacio Des-concierto, de Territorio Macondo o pinchando AQUÍ.Venga, todos a confesarse.PlayPublicado por Playmobil en 17:38 | 7 comentarios |
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Leyes universales para padres
jueves, 8 de abril de 2010
Mientras limpio las telarañas del blog, me peleo con el html y busco trabajo y clientes, se me ha ocurrido estudiar algo de ciencias. He llegado a la conclusión de que uno, por muchos vástagos que tenga, se da cuenta de que es padre cuando cumple estos cinco mandamientos:- Ley de la similitud inexistente: consiste en comparar constantemente con hijos de vecinos, jóvenes músicos violentos, artistas circenses y conocidos de amigas. "Seguro que Y hace la cama todos los días". La ley pierde su efecto si los hijos la aprenden. Esto sucede, según si el adolescente es normal o Ni-ni, entre los 12 y los 17. Entonces, descubren la trampa y responden así: "Y ha repetido dos veces curso y va por el tercer coma etílico este año". A lo que las progenitoras avispadas contestan: "Será drogadicto o lo que quieras, pero el cuarto me ha dicho su madre que lo tiene muy ordenado".- Principio de la reducción: una fuerza sobrenatural que hace que los padres desarrollen un enfoque de la vida que simplifica la existencia en una única opción válida y omnipotente: las oposiciones. Pobres adolescentes que se frustran imaginando a la madre de Madonna cuando ésta llegaba a casa a mediodía, con el pelo teñido de rosa y un sujetador en forma de embudo": "Hija mía, deja de cantar playbacks por los pueblos y hacerte fotos medio desnuda y prepárate la oposición de auxiliar administrativo". Me encargaré de preguntarle por su madre a Madonna si me la encuentro algún día por la calle.- Teoría de la búsqueda fructuosa: aplicable en su mayoría a mujeres, se resume en la reveladora frase: "a que voy yo y lo encuentro". Algunos matemáticos creen que es una habilidad sencilla basada en una buena memoria combinada a corto y largo plazo. En cambio, numerosos teóricos seguidores de Iker Jiménez afirman que son los propios objetos buscados los que se desplazan en las habitaciones para facilitar la labor de las madres. No lo descarto.- Teorema de la semejanza: los padres se reconocen como iguales a partir de creencias comunes, de dudosa certeza en algunos casos. Son dichos antiguos, de origen incierto pero con rápida aceptación y difusión. Incluyen conocimientos profundos de medicina, farmacología y psicología inversa. Son ejemplos recurrentes el proceso de digestión en la piscina, las vitaminas del zumo que se evaporan y la necesidad de llevar ropa interior decente "por si pasa algo". Se han dado numerosos casos de madres que sufrieron ataques al corazón en hospitales al ver los tomates de los calcetines de sus hijos o las bragas de mercadillo raídas de las niñas.- Principio del desvío de responsabilidad: estudios de la NASA demuestran que lo emplean los padres en un 92% de los casos, abuelos en un 5% de las ocasiones y madres un 3% de las veces. Su teoría es la sencilla máxima: "Lo que diga tu madre". Se aplica principalmente en concesiones de permisos de asistencia a actos sociales: fiestas, viajes de fin de semana o celebraciones varias.Ahora que lo pienso detenidamente, yo prefiero que mi hijo sea un chico desordenado (pero sobrio), director de cine o escritor y que gaste unos bonitos calzoncillos de marca a un pulcro funcionario rehabilitado de sus vicios que espera cuatro horas después de comer para bañarse en la playa.Publicado por Playmobil en 10:25 | 5 comentarios |
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Éramos pocos...
miércoles, 17 de marzo de 2010
Dicen que las crisis son momentos de gran creatividad para los artistas. Seguramente también sirvan para que los espabilados salgan de caza. En mi caso, sufro (ya no en silencio) la crisis en el ámbito de las traducciones juradas. En mis dos primeros años como traductora llegaron a suponer casi un 15% de mi facturación. También es cierto que trabajaba demasiadas horas para conseguir un sueldo inferior al de todas las cajeras de España, ya sean de Eroski, Mercadona o el Corte Inglés. Desde finales de otoño de 2009 he recibido una docena peticiones para realizar presupuestos. Sólo uno de los clientes me ha encargado a mí finalmente el trabajo en unas condiciones de tarifa a mitad de precio por motivos que no vienen al caso (lo que se hace a veces con amigos o gente que no puede pagarte). Si consideramos que antes de esa fecha, es decir, desde 2006, sólo habían rechazado dos veces mis presupuestos, empiezo a plantearme que algo pasa.¿Qué hago ahora que no hiciera antes o viceversa? Pues sigo ofreciendo precios competitivos (sin pisar la dignidad profesional), presento un presupuesto con rapidez, entrego en plazos lógicos con puntualidad e imprimo mis trabajos en un bonito papel verjurado de Galgo con marca de agua perruna.
El caso es que el número de intérpretes jurados en la provincia donde estoy registrada se ha duplicado últimamente. Pero eso no es excusa porque si los precios son los mismos, habrá otro aspecto que haga que pasen de mi culo. Al tercer rechazo me cuenta un posible cliente que hay paisanos que fijan precios bastante más asequibles. Y ahí sí que me enfado. Porque si alguien ofrece un servicio mejor al mismo precio que yo, aceptaría sin pensar. Pero si pierdo mis vacaciones porque hay dos listos reventando el mercado perdemos todos. Yo, porque en vez de irme fuera tendré que optar por un hostal cutre en la playa donde sólo me sentiré en el extranjero por los guiris borrachos que me rodeen. Mi competencia, porque el día que intenten subir sus tarifas, los clientes volverán a mí pidiendo pan duro... De momento, no sé qué hacer. Dudo entre empezar a envíar cabezas de caballo, echar currículum en algún ayuntamiento costero donde poder especular o cambiar de profesión. Como siempre, se aceptan ideas.PlayPublicado por Playmobil en 12:09 | 5 comentarios |
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Los arándanos
jueves, 11 de marzo de 2010
Hace 11 años pasé por primera vez un mes de verano en el extranjero. Era una de esas becas que concedía el Ministerio de Educación para que los de mi generación supiéramos algo de inglés al llegar a mi edad. Seguro que alguien previsor ya se imaginaba que los Ni-Ni estaban a la vuelta de la esquina. No sé si su esfuerzo sirvió para algo. Ese año me tocó en suerte un pequeño y anodino pueblo inglés (Kettering), donde no había casi nada que hacer por las tardes, aparte de ir a un polideportivo o a una asquerosa piscina climatizada. En verano, sí. El clima no daba para mucho más.Aprendí de todo ese agosto. Nos divertíamos engañando a nuestras hermanas adoptivas japonesas, que nos ganaban en edad pero no en espabile. Se fueron todas de Inglaterra con monedas de 5 duros, de esas que tenían agujero, colgadas de una cinta al cuello porque les dijimos que eso era lo más "typical Spanish". Además, ampliaron su vocabulario de español con expresiones útiles como "me gusta tu culito". Por mi parte, desarrollé una técnica para esconder el kidney pie (pastel de hígado) que me daba mi madre adoptiva y después alimentar a sus perros. Ella era una enfermera prejubilada con tintes nazis cuyo marido parecía (y seguramente era) un albañil gitano. Una pareja peculiar. También hice algunos buenos amigos, aunque no los localizo en Facebook. Lloramos todos al despedirnos. Se ve que nos anticipábamos a Gran Hermano, porque en ese mes todo se "magnificaba".Recuerdo muy bien que me compré unas Doc Martens rojas y me calé bajo la lluvia veraniega en un picnic en Hyde Park. Entonces aún rebobinábamos casettes. A mí me acompañaron, entre otros, los que grabé de Cardigans, Beatles y The Cranberries. Mañana voy a disfrutar de esa cinta en directo. Supongo que Dolores O'Riordan no será la de los 90 pero al menos me traerá buenos recuerdos de un verano en el que hubo hasta un eclipse de sol.1999 - PlayPublicado por Playmobil en 22:47 | Etiquetas: conciertos, música | 8 comentarios |
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Lunes en Relatores
domingo, 28 de febrero de 2010
Desde el mes pasado me reúno los lunes con dos guionistas, una doctora uruguaya, una redactora que ha entrevistado a Justin Bieber y una flor sin espinas en una librería cerca de Tirso. Aprendemos el arte de hacer diálogos, inventar ficciones que parezcan reales, inspirarnos y ser críticos. A veces incluso nos visita un escritor famoso y, a pesar de las pintas de intelectual, pensamos durante casi una hora que es el nuevo alumno y que por eso viene a clase enchaquetado y escucha con atención.
Hoy tocaba una especie de actividad extraescolar. Era en la casa-estudio de una artista de verdad, de esas que venden cuadros a medio kilo la pieza. Al principio me he sentido algo fuera de lugar. Era la tercera persona más joven de las presentes y aún no me había tomado un vino como casi todos los demás. Luego, Ada Salas ha dado una clase magistral de cómo se recitan verdades. Y solo quedaba el silencio, la perfección de la poesía corta y sin artificios. Hemos hablado brevemente y me he ido de puntillas. Aún flotaba algún verso en la sala y era mejor no estropearlo. Ahora pienso en qué haré los lunes por la tarde a partir del próximo mes, cuando ya no tenga cita literaria. Se aceptan sugerencias.PlayPublicado por Playmobil en 23:39 | 5 comentarios |
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Japón, ¿mon amour?
sábado, 30 de enero de 2010
Sin ánimo de generalizar, yo diría que revisar juegos de rol japoneses es una mierda. Creo que a ese país ya le estoy dando demasiadas oportunidades. He ido a comer a varios japoneses (una vez vi a Sara Montiel engullir su menú degustación y el de su acompañante). He probado fideos, arroz y tallarines, pero sus juegos son otra historia.
Todo empieza cuando un cliente envía material de referencia con imágenes, descripciones y rayitas-palitos (texto original). Después te encargas de un archivo apodado "surtido Cuétara" porque trae un poquito de todo: personajes, diálogos, armas, instrucciones... en un formato tan agradable para la vista como un archivo en Excel con 20 pestañas y otros tantos colores. En esta fase solo existe una condición. No toques donde no debes (y sobrevivirás). Parece sencillo pero si te prohíben acentuar las MAYÚSCULAS o cambiar nombres, empiezas a cabrearte porque resulta que hay personajes masculinos que se llaman Harina o Diana o pseudochicas que se llaman Balleno o Turrón. Cuando entregas el resultado de este despropósito pasa una semana hasta que los nipones contraatacan. Cada día te despiertas pensando que no van a seguir con el proyecto, que han perdido el dinero en la ruleta o que un amigo más sincero que House les ha confesado que el juego apesta y que todo se parece demasiado a un Goku animalizado.
Te equivocas. Tú siempre te equivocas. Ahora toca actualizar archivos siete veces al día, a medida que llegan las respuestas a las absurdas dudas existenciales de los traductores de otros países. Cada vez que modificas algo, tienes que marcarlo con un color distinto. Tus correos ya son así: "Marco en Anaranjado 4 énfasis 60 %. Pd. Me quedo sin colores." La única ventaja es que aprendes a distinguir el rojo puta del rojo sangre y del rojo mancha de vino. Después, se suceden semanas en las que trabajas sin la ayuda de los programas de traducción asistida porque los japos son tradicionales hasta para eso. Prefieren que la gente desarrolle la inútil capacidad de distinguir a ojo cuánto son 34 caracteres (lo que cabe en una línea de texto de Nintendo DS). A veces, los límites son más ajustados y salen traducciones así de bonitas: "Arma p. ver." (donde p = perro o, pez o pieza y ver. = verde, vértical o vértigo).
¿Y todo este esfuerzo, esta espalda destrozada y estos ojos necesitados de Visprin para qué? ¿Dinero, soborno, vacaciones en la playa, mansiones? Ni hablar. No voy a comprarme el juego porque ya lo odio, si los japos me lo regalan lo interceptará antes algún intermediario y si me preguntan negaré por vergüenza cualquier relación con ese proyecto. Supongo que el doble de lo que gano por hacerlo no es ni la mitad de lo que compensaría tanto mal rato. Lo malo es que trabajar por amor al arte no tiene precio.
PlayPublicado por Playmobil en 10:35 | 5 comentarios |